Información del producto
Transforma tu hogar con este impresionante espejo de madera de mango en tonos verdes envejecidos, una pieza artesanal única que combina arte y funcionalidad.
Su arco lobulado tallado a mano evoca la elegante arquitectura de los palacios mogoles indios, creando un efecto visual de gran impacto decorativo. El acabado verde con desgaste natural aporta autenticidad y carácter vintage, haciendo de este espejo una pieza de colección irrepetible.
Con unas medidas de 100x5x200h cm, es perfecto como espejo de cuerpo entero en dormitorios o pasillos. La madera de mango maciza, tratada artesanalmente, garantiza solidez y durabilidad a lo largo del tiempo.
Su estética boho-étnica lo hace ideal para estilos oriental, colonial o eclético. El color verde, visible en el marco y el arco, añade frescura y vida al espacio.
Cada espejo es una pieza única, con ligeras variaciones en el acabado que son señal de su elaboración artesanal. Una inversión decorativa que marcara la diferencia.







